So long, and thanks for all the fish

mandarin fishHe esperado bastante a escribir esta entrada. Quizá porque es una de las más importantes que he escrito aquí desde que empecé el blog. Y quizá porque tampoco tengo muy claro qué va a pasar con él después de unos meses.

El caso es que, aunque mi círculo más íntimo ya lo sabe, todavía me queda una gran familia por aquí a la que avisar de una noticia que llevo rumiando ya unos cuantos meses.

Como muchos sabéis, tengo una biografía acelerada. He sido (soy) un emprendedor compulsivo, que para tener 24, ya arrastra unas cuantas pifias, y también algunos éxitos. He trabajado mucho, demasiado para conseguir muchas cosas que en su momento quise tener, y he dado la cara en muchas ocasiones, y vestido con ropas que no quería (literal y metafóricamente). Estoy cansado de eso, parece que esa etapa se ha acabado.

Así que me voy. O más bien, nos vamos. Laura y yo, lo dejamos todo.

España, so long, and thanks for all the fish.

A partir de octubre, llenaremos la mochila, y empezaremos a viajar por el mundo durante una larga temporada. Como nos gusta, como backpackers. Parando mucho y descubriendo más. Trabajando para nosotros y por los demás (que no para los demás).
No hay muchos planes. Solo que empezaremos en San Francisco, y unos meses después, estaremos encantados de enseñaros a bucear en una base de buceo en las Perhentian Islands (Malasia). A partir de ahí, todavía quedará mucho, mucho mundo por recorrer.

¿Significa eso que dejo dejo de trabajar? No. ¿Significa que dejo Internet? Tampoco. áRes:desarrollo seguirá viva (más que nunca!) gracias a los cojonudos socios que me han ayudado a aguantar el tipo (Que los clientes que lean esto no se asusten!).

Durante los últimos años he trabajado mucho, y muy duro. Ahora toca vivir. Trabajar sólo en los proyectos que más me motivan (como alguno que comentaré en breve), y con la gente que quiero. No más lucir palmito, no más vender humo ni motos, no más hacer lo que se supone que hay que hacer.

Me llevo una mochila llena de experiencia, de buenos momentos, de grandes amigos, y sobre todo, de un portátil, una cámara de fotos y un ipod. Aunque qué narices… todavía queda mucho hasta octubre! Todos esos meses tenéis para que os invite a una caña!

Artículos relacionados