Razones menos habituales para no fumar
17 de octubre, 2008 // No hay comentarios
Si, soy un intolerante impresionante en lo que respecta al tabaco. Nunca he fumado, y creo, que nunca fumaré, por la tremenda aversión que me produce el mero hecho de fumar. Pero independientemente de lo que yo haga o deje de hacer, hay una serie de razones - menos habituales - para odiar el tabaco, y en ocasiones, que carajo, a los fumadores. (Un post completamente offtopic del blog, qué le vamos a hacer…)
- En primer lugar está la molestia evidente por el humo, y la suciedad de la colilla. Vale, esta es la razón habitual, pero en esta lista no podía faltar. Sin desmerecer a los que escupen, o los que tiran el chicle, los fumadores que tiran la colilla se llevan la palma del incivismo.
- Por no hablar de los incendios que estas colillas provocan…
- Pero sobre todo, las más de 200.000 hectáreas anuales de bosque que desaparecen para el cultivo del tabaco. Si, porque el cigarrillo, está hecho de papel, que sale de un árbol. Y el tabaco, hay que secarlo, y plantarlo en lugares donde antes había selva.
No, claro, las plantaciones no están en Europa, o en Estados Unidos, sino en zonas selváticas de África, Brasil, y paises, en general, en vías de desarrollo. - Esto provoca la extinción de determinadas especies que pierden su ecosistema propio. Las tabacaleras venden posturas políticas de reforestacion, que hacen con especies de rápido crecimiento pero no autóctonos, como eucaliptos, que lo que hacen es perjudicar más la tierra. Además, debido a los fertilizantes que se utilizan con la planta del tabaco, luego la tierra no es utilizable para ningún otro cultivo.
- Sus trabajadores tienen unas condiciones similares a los mineros de diamante de colombia.
- Los residuos químicos producidos por la fabricación del tabaco no son tratables ni reciclables, por no hablar de la basura generada por los filtros y demás elementos.
Y además, toca mucho las narices.
Ala, ahi lo dejo